Si hay una aplicación industrial con características idóneas para ser automatizada, esa es la soldadura. Con un robot soldador, o varios en línea de proceso, se incrementan la eficiencia y seguridad, mejorando la calidad del trabajo y potenciando la competitividad de la empresa.

Conseguir trabajadores calificados en un área tan específica como la soldadura se ha convertido en algo difícil. Los expertos soldadores que existían ya tienen una edad limitante para continuar en estas faenas.

Simultáneamente, los avances tecnológicos permiten sustituir cierta mano de obra, como los soldadores, por aplicaciones robóticas que traen consigo inmensos beneficios para el desarrollo  industrial.

Esta automatización brinda un magnífico soporte en las tareas iterativas que representan cierto nivel de riesgo para un trabajador.

Un robot soldador, un trabajador muy eficiente

¿En qué consiste un robot soldador? Con él tendrás un trabajador automatizado 24×7, jamás podrá ser superado por ser humano alguno. Es capaz de operar durante las 24 horas, los 7 días de la semana, manteniendo siempre una misma posición, ritmo de producción y precisión en el trabajo.

Con la automatización de las líneas de proceso implementando soldadura robótica, lograrás simplificar y optimizar, la detección precisa de los puntos donde hacen falta las uniones. Esta detección puede ser de manera táctil o por láser, dependiendo del tipo de robot.

Con estas mismas tecnologías, táctil o láser, el sistema robótico realiza el seguimiento de la posición de cada soldadura, durante el proceso. Esta autoevaluación permite corregir oportunamente cualquier desviación, en garantía de una excelente calidad.

Principales beneficios

Después de saber qué es un robot soldador, podemos decir que cualquier tipo de empresa que sustituya los tradicionales métodos manuales, por soldaduras con tecnología de avanzada, recibirá inmensos beneficios.

No sólo lo ya comentado sobre capacidad de trabajo constante, manteniendo la calidad, consistencia y precisión, sino muchas más.

Los robots para soldar consumen un promedio de 300 vatios, lo que implica un menor consumo energético y, por tanto, reducción de costes. Adicionalmente, la baja complejidad que conlleva su instalación influye también en minimización de costes de instalación y programación.

Esta ventaja en particular te posicionará rápidamente como una empresa con responsabilidad social. La producción y consumo responsable es uno de los objetivos del desarrollo sostenible, compromiso que nos involucra a todos a favor de mejorar la calidad de vida en el planeta.

Otra ventaja de la robótica de gran significancia es el incremento de la seguridad en el trabajo. La razón está en  que los robots de soldar reducen los accidentes laborales, por cuanto se disminuyen las exposiciones a descargas eléctricas, gases tóxicos y quemaduras.

¿Alguna desventaja del robot soldador?

El común denominador del empresario es postergar la decisión de incorporar tecnología robótica en líneas de proceso, considerando como desventaja la inversión que ello implica. Lo importante es saber evaluar la recuperación de la inversión. Este es el indicador económico clave para decidir.

No obstante, existen compañías especializadas que manejan precios muy solidarios, sin menoscabo de los beneficios de calidad, rendimiento y precisión de los equipos robóticos para soldar. Estas compañías destacan por su experiencia y buen inventario de marcas y repuestos.

¿El robot requiere algún especialista para operar?

En absoluto. La empresa proveedora debe instalar el equipo robótico para soldar y posteriormente se requerirá su programación. En realidad, esta es de muy baja complejidad, cualquier operador con habilidades básicas, sin necesidad de que sea profesional, puede hacerlo.

El tiempo de programación es verdaderamente rápido, unos 30 minutos en promedio. También es recomendable que el proveedor del equipo dedique un tiempo para la inducción del personal, lo cual requiere también de unos pocos minutos de dedicación.

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