La gestión visual es una herramienta de trabajo basada en la aplicación de diferentes técnicas y herramientas de la metodología lean manufacturing, fundamentadas todas ellas en el uso de gráficos y colores, que busca facilitar la tarea de todos los componentes de la cadena de trabajo.

Es una manera efectiva de simplificar la comunicación. Gracias a esta técnica, podemos separar y recalcar con facilidad la información más importante. Ello no implica que lo demás quede en el olvido, sino que, mediante la señalización especial y más destacada de ciertas tareas, logramos crear un impacto más directo de estas, por ser más relevantes e imprescindibles.

Un ejemplo claro de cómo te ayuda esta técnica puede ser el de la incorporación de un nuevo operario a una línea de montaje. Los veteranos del equipo sabrán perfectamente las tareas y responsabilidades de su puesto o las especificaciones y modo de empleo de la maquinaria, no así el recién incorporado. Un gráfico claro con las principales instrucciones relativas a cómo actuar ahorrará tiempo a la hora de comunicar.

¿Cómo se aplica la gestión visual?

Esta aplicación es tan útil como sencilla. De hecho, vemos varios ejemplos en el día a día. Uno muy evidente es el de las señales de tráfico. Basándonos en su forma o su color, sabemos a qué tipo de peligro, obstáculo o limitación nos acercamos, y actuamos en consecuencia.

De igual modo sucede en el ámbito empresarial. Podemos integrar determinados tipos de avisos, instrucciones o advertencias homogeneizando sus características. Esto abarca cualquier ámbito, desde dibujar en las puertas de los armarios las siluetas del tipo de herramienta o material que se guarda dentro, e indicaciones al respecto del uso de las mismas, hasta la utilización de esta técnica en las áreas económicas o de recursos humanos.

Beneficios de la gestión visual

Las ventajas de implementar la gestión visual en la estandarización de procesos son muchas y lo puedes comprobar en muy diferentes partes de la empresa. Podemos usar tablas de control de calidad, con las que monitorizar muy diversas áreas.

La más importante es la relativa al control de operaciones. Mediante un registro de roles y tiempos de operación, puedes revisar la productividad y realizar comparativas de la misma con la de periodos pasados. En esta destacaremos en diferentes colores los resultados (verde para los progresos, rojo cuando no se obtengan los números deseados) para la posterior elaboración de gráficos y diagramas.

Los diseños visuales de información también son muy útiles para reducir errores de producción o posibles accidentes en el puesto de trabajo. En estos casos se utilizan frecuentemente dibujos y gráficos fácilmente interpretables, que debes situar en las zonas más adecuadas y ser bien visibles.

Otro campo en que pueden aplicarse estas técnicas es el del inventario. Registrar y visibilizar los parámetros en este campo evitará que te quedes sin stock. Asimismo, también una correcta interpretación de estas cifras te ayudará a detectar posibles despilfarros.

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