El plan de mejora continua es un conjunto de evaluaciones y acciones que ha de desembocar en ciertos cambios para las empresas. Nos remitimos, en estos casos, a las empresas que movilizan grandes recursos humanos y materiales. En estas son posibles la realización de estos análisis de escala y la aplicación de las conclusiones que de ellos se extraigan.

A continuación, te comentamos cómo los planes de mejora continua se asocian a los estudios de mecanizado. Presta atención.

¿Te animas a reducir los tiempos de fabricación y optimizar los procesos involucrados?

Las empresas en las que resultan más útiles estas metodologías de trabajo son las que producen en cadena, lo que implica una solvente organización de personas y maquinarias. Por consiguiente, mejorías como la que te hemos presentado en la introducción pasan inevitablemente por una reducción de los tiempos de producción.

Al fin y al cabo, se trata del objetivo que teorizó Shigeo Shingo en el sistema de producción Just in time (justo a tiempo, por su traducción al castellano). Esta racionalización de los métodos productivos se puso en marcha, con resultados posteriormente exportados a empresas de todo el mundo, en las fábricas de la firma japonesa de automóviles Toyota.

La clave de estos sistemas de producción se basa en la optimización del factor tiempo. Si se produce un ahorro de tiempo, la consecuencia directa será que se dará un ahorro de dinero. En resumidas cuentas, el ahorro en la adecuación de las fases productivas supondrá desembolsar menos dinero en costes, lo que conducirá a la deseable rentabilidad de la organización.

Mejora continua o pequeñas mejoras incorporadas día a día

Aunque en este apartado presentamos este debate como una disyuntiva entre dos alternativas, has de saber que ambas están unidas en el buen hacer de una firma.

Un plan de mejora continua consiste, precisamente, en llevar a cabo concienzudos análisis diarios de las labores habituales que se realizan en la planta de trabajo. Una vez se han realizado las observaciones pertinentes, hay que recogerlas en estadísticas (cuanto más intuitivas, mejor). De estas comprobaciones se extraerán conclusiones acerca de cómo es posible economizar, al mismo tiempo que se hacen más efectivos estos procesos.

Seguramente, estas constataciones nos sugieran una reorganización de los trabajos que se realizan en cadena. Su meta es que la jornada laboral se convierta en un círculo virtuoso que comprenda todos los recursos movilizados. Tanto los humanos como los materiales. Así que no será extraño que de estos estudios de la realidad productiva de la producción salgan determinaciones que impliquen reestructuraciones. Toma nota de algunas de ellas.

Nos referimos, por ejemplo, a cambios en las coordenadas de espacio y tiempo de los componentes de la plantilla y las máquinas. Hay empleados que tendrán que hacer sus labores con una mayor rapidez o en otro lugar o momento del proceso. Incluso, puede ser positivo prescindir de algunos de ellos. Algo similar podemos señalar acerca de la colocación de las máquinas (antiguas o futuras).

En definitiva, te recomendamos que busques la rentabilidad en tu empresa mediante un plan de mejora continua. ¡Compra tu maquinaria en ArsamAdemás, evaluamos los procesos de fabricación de tu industria.

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