Las empresas modernas buscan maneras de acoplar su producción al ritmo del mercado. En efecto, es bajo esa premisa que nace el concepto de lean manufacturing. Pero ¿cómo te puede ayudar este proceso en tu empresa?

En primer lugar, ¿qué es el lean manufacturing? Se trata de una serie de métodos, cuyo objetivo fundamental es ajustar la producción de un determinado producto, para optimizar todo lo relacionado con el proceso industrial.

En otras palabras, lo que busca este principio es que el cliente pueda conectar con el producto, gracias a su valor. Es decir, aumentar los estándares de calidad, sin tener que invertir demasiados recursos.

Parece incoherente intentar mejorar este aspecto, sin querer invertir en el acabado del producto. No obstante, las herramientas de lean manufacturing y ejemplos conocidos a lo largo de la historia, resaltan que es posible implementar este método y obtener resultados favorables.

En relación con lo anterior, un ejemplo es la fábrica de Henry Ford, quien logro abaratar los costes y aumentar la producción.

Fundamentos del Lean Manufacturing

La definición de lean manufacturing se fundamenta en menos, para alcanzar más. Esto es, menor inversión, menos intervención de maquinarias y mano obrera.

Asímismo, la producción ajustada, otra forma de denominar este método, se origina por la industria del Sistema Toyota de Producción (TPS).

Esto tiene como resultado, la influencia de la empresa automotora, que hace énfasis en la práctica, más que en los estudios teóricos del proceso.

Ahora, la respuesta a la pregunta de ¿cómo te puede ayudar el lean manufacturing en tu empresa?: conociendo sus principios y aplicándolos estratégicamente.

De forma muy general, debes disminuir los costes, pero sin sacrificar la calidad del producto. Debido a que es ese elemento, el que mantendrá tu capital en circulación.

En este sentido, no puedes alterar su calidad, pues, de lo contrario, no causará un impacto positivo en tu clientela.

Existen 3 puntos clave de estas técnicas que debes aplicar en tu empresa para conseguir éxito en tu emprendimiento. Cabe resaltar, que no son todas las características, pero si la más relevantes.

Mejora la productividad

Desde hace un tiempo, el término “fábricas leanha tomado gran sentido y es muy utilizado. Hace referencia a aquellas fábricas que son eficientes en su producción y que trabajan de forma más rápidas. A su vez, éstas constan de cintas transportadoras que agilizan el trabajo.

Además, un punto característico es que trabajan utilizando el sistema pull. Se basa en fabricar la cantidad de productos que el cliente demanda. Por consiguiente, se eliminan las cuantías excesivas de productos que tan solo produce gastos y pérdidas.

Productos con calidad garantizada

Este punto es fundamental. Durante cada proceso, en la elaboración del producto, solo deben autorizarse los que tengan la calidad suficiente como para ser vendidos.

Este tipo de enfoque debe compensar los requerimientos del cliente. También, debes perfeccionar la manera de vender y hacer llegar el producto final a los clientes potenciales. Esto lo obtienes, con la continua práctica.

Estandariza las técnicas y tiempos de producción. Los productos con verdadera calidad generalmente son fabricados en lotes pequeños y a flujos constantes, dependiendo de las ventas.

Por último, diseña un mapa de flujo con el que puedas saber cómo se desarrolla cada actividad, e identifica las áreas que no tienen valor en el proceso, con el fin de ser desechadas.

Personal

Al reducir los costes, puede pensar en otro tipo de inversión, como capacitar al personal que trabaja en tu compañía. Un punto clave que tienes que considerar, si quieres ver los frutos de tu trabajo, es formar al personal.

Así pues, si tu equipo de trabajo conoce los principios básicos y los más importantes y entiende cómo aplicarlos, estarás optimizando, en todos los sentidos, tu producción.

En definitiva, invertir y motivar a tu personal hará que mejore significativamente el flujo de la producción realizando solo la cantidad deseada. 

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