Lo cierto es que el bruñidor de cilindros se usa de manera reiterada en la industria metalmecánica. Por ejemplo, muchas piezas de motores tienen forma de cilindros. Asimismo, gran cantidad de componentes para herramientas y en maquinarias de mecanizado.

No hay que olvidar que los cilindros se usan en bandas transportadores. Igualmente, en equipos que necesitan de amortiguación o desplazamiento.

Para que estos trabajos se realicen de manera correcta, es necesario un bruñidor de cilindros.

La importancia de bruñir los cilindros

¿Para qué se hace esta acción? Mucha gente cree que solo se realiza como algo “estético”. En realidad, pulir los cilindros de piezas mecánicas hasta dejarlos bruñidos es algo necesario. Esto obedece a razones de funcionamiento y para minimizar un factor: el coeficiente de roce.

Una superficie pulida es más suave y resistente al desgaste que una superficie abrasiva. Además, permiten el movimiento con mayor libertad y generan menos calor. Igualmente, un cilindro que se ha logrado bruñir desgasta menos las piezas con las cuales hace contacto.

Características de las superficies en cilindros de metal

Por todo lo mencionado, se suele necesitar de un bruñidor de cilindros.  Esta herramienta es de enorme utilidad para lograr acabados perfectos en piezas cilíndricas. Es importante indicar que estas herramientas más que por roce o pulir, actúan por “presión”.

Ocurre que los cilindros de metal suelen tener “pequeños picos” después del mecanizado previo. Por tanto, se debe realizar después del desbaste.

Los “picos” antes aludidos incrementan notablemente el coeficiente de roce. Causan mayor desgaste y evitan un movimiento más uniforme de la pieza. Además, al desgastarse liberan material y polvillo que alteran el mecanismo en el cual los cilindros están incorporados.

Cómo se bruñen los cilindros de metal

Mucha gente pregunta sobre la manera de efectuar este trabajo. Para ello, lo ideal es contar con un bruñidor de cilindros diseñado para esta labor. Hay que tener en cuenta que esta herramienta debe cumplir una misión: no eliminar material de la pieza.

Lo antes dicho es esencial para entender qué significa bruñido. A diferencia del trabajo con lija, o con acción de raspar, al bruñir no se quitan los picos excedentes del cilindro. En realidad, estos son desplazados o aplanados para que queden completamente lisos.

¿Por qué la acción de bruñir se efectúa de esta manera? Al retirar material se corre el riesgo de dejar huecos diminutos en el cilindro. Estos, con el tiempo, son catalizadores de desperfectos y desgaste en la pieza.

Para bruñir correctamente una pieza, esta se pasa entre rodillos acero templado y altamente pulido, los cuales se ponen en contacto a presión con una pieza más blanda. La idea es exceder el punto de rendimiento del material de la pieza.

Es así como la superficie se deforma plásticamente. El resultado es un acabado similar al de un espejo y una superficie dura. Una de las características de esta actividad es el acabado final muy brillante, el cual es característico al bruñir el metal e un incremento de la dureza superficial.

Cuando las personas consultan sobre qué es bruñir, deben entender que es distinto a “lijar o rozar”. La acción de bruñir no consiste en quitar material excedente, sino en deformarlo para que se incorpore a una superficie de manera el acabado quede muy liso y con un brillo característico.

Es importante reiterar que este proceso es importante para las piezas mecánicas. Cuando los rodillos y cilindros se bruñen, además de combinarse con una correcta lubricación, se logra que articulen a la perfección un sistema mecánico.

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